Juancito Torres

(1936, Caguas, Puerto Rico,  29 de julio de 2003)

9/13/97 BAYAMON/ COLISEO RUBEN RODRIGUEZ/CONCIERTO P.R.ALL STARS/ARAGON/JUANCITO TORRES
9/13/97 BAYAMON/ COLISEO RUBEN RODRIGUEZ/CONCIERTO P.R.ALL STARS/ARAGON/JUANCITO TORRES

Músico, poeta, bohemio, nacionalista, patriota, leyenda. Hay infinidad de maneras de describir a este virtuoso del pentagrama caribe, quien inesperadamente se nos fue en un sueño el pasado sábado 26 de julio de 2003… sin regreso.

Nació en Caguas, Puerto Rico un 14 de enero de 1936 y empezó formalmente sus estudios musicales a los 11, bajo la tutela de Carmelo Figueroa, en la Escuela Libre De Música. De ahí pasó al Conservatorio de Música. Pero su doctorado lo hizo en la calle, fajándose con varias de las mejores orquestas del patio, entre ellas el big band de Rafael Muñoz y las orquestas de Cesar Concepción y Miguelito Miranda, este último mentor suyo. También hizo campaña en el Nueva York mambero y pachanguero de finales de los 50’s y principios de los 60’s, tocando con Tito Rodríguez, Noro Morales (en cuya banda tocó junto a José “Pin” Madera Sr., Simón Madera, Vitín Avilés y la baterista cubana Ana Carrero), Joe Quijano, el Sexteto La Plata, Charlie Palmieri (en un quinteto que también incluía a Johnny Pacheco como baterista y al también virtuoso trompeta Luis “Café” Nieves, éste último posiblemente mejor conocido por su trabajo con Tommy Olivencia en los 70’s) y otros. También formó parte del Tijuana Brass del virtuoso trompetista norteamericano Herb Alpert en los 60’s.

“(Lo que se imprimió en) El disco no vale nada, lo que vale es lo que tenemos aquí de frente ahora.”

Juancito, refiriéndose a las partituras del tema “Los Tambores”

y contestando a un compañero músico durante los ensayos

de la primera reunión de los Puerto Rico All-Stars en los 90’s.

El primer lustro de los 70’s nos lo trae como miembro de la banda del maestro Bobby Valentín, en cuya organización colabora junto a otros virtuosos como Reynaldo Jorge (luego su compañero en la Fania All-Stars, al cual Rey ya pertenecía entonces), Humberto Ramírez Sr. (padre del reconocido y virtuoso trompetista de igual nombre), Emilio Sánchez, Augie Antomattei, Marvin Santiago y los hoy fenecidos Falú, Frankie Hernández y Oscar Colón. Sus solos en temas como “Shiny Stockings,” “Cuando Te Vea,” su mano a mano con Barry Rogers en “Maiden Voyage” y su peculiar vocalización del clásico “Como Fue” (sí, él es el famoso “Juan Zenón” del recital del Oso Blanco de 1975) son clásicos. Fran Ferrer lo llama para formar parte de su Puerto Rico 2010, un experimento de vanguardia donde lo caribeño, el rock y la música que en ese entonces llamaban de protesta se fusionaban de manera singular (Endel Dueño y, de nuevo, Reynaldo Jorge también formaron parte de ese proyecto). Larry Harlow lo procura en 1975 para formar parte de “Lo Sabemos,” proyecto que el judío le produjera al virtuoso matancero Justo Betancourt (y donde Juancito deja plasmado su virtuosismo en el súper éxito “Pedregal,” de don Tite Curet Alonso). Al año siguiente pasa a formar parte del staff rotativo de la Fania All-Stars, aunque no graba de manera oficial con ellos sino hasta 1979, como parte de la gira de éstos a Cuba como parte del Habana Jam.

En 1977 el empresario Franklin Gregory, también fenecido, le encomienda la dirección musical de un proyecto que sentaría pautas en Borinquen: la Puerto Rico All-Stars, súper orquesta que se gesta como respuesta al monopolio que ejercía la Fania del boom neoyorquino para ese entonces. Allí conformaba la tribu, de primera instancia, junto a Marvin, Dueño, Antomattei, Mario Ortiz, Elías Lopés, Rafi Torres, Gunda Merced, Polito Huertas (compañero suyo de mil batallas), Tony Sánchez, Eladio Pérez (el mismo de Los Diablitos de Palmieri), Manolito Gonzalez, Papo Lucca, Andy Montañez, Paquito Guzmán y Luigi Texidor, plantilla a la que luego se suman Tito Allen, Lalo Rodríguez, el fenecido Yayo El Indio, Papo Sánchez, Papo Clemente, Frankie Rodríguez, Sammy Gonzalez, Papo Pepín, Gilberto Santa Rosa y Tommy Villarini, entre muchos otros. Pasa a viajar y grabar a tiempo completo con la Fania en 1980, cuando el PRAS se desbanda, sustituyendo ahora formalmente a Luis “Perico” Ortiz como el trompeta solista de la agrupación. Fue director musical del Tributo Mayor de los Soneros efectuado en 1979 en honor del Sonero Mayor Ismael Rivera, donde participaron Ismael Miranda, Rubén Blades, Cheo Feliciano, Héctor Lavoe, Luigi Texidor, el fenecido Pete “El Conde” Rodríguez, Lucecita Benítez y Justo Betancourt, este último junto a su Borincuba.

Forma parte integral de lo que yo llamo el período sinfónico de Cheo, ese magistral triunvirato que componen los discos “Estampas,” “Sentimiento Tu” y “Profundo,” que grabara el virtuoso ponceño entre 1979 y 1982. Su trompeta y flugelhorn son primordiales en temas como “Amada Mía,” “Periódico De Siempre” y especialmente “Salí Porque Salí,” magistral y peculiar arreglo donde su solitario flugelhorn es el único instrumento de viento, alternando con una orquesta de cuerdas (irónica y hasta paradójicamente, su solo en este tema lo ejecuta a cuatro voces). También durante el primer lustro de los 80’s, Juancito forma parte de la expansión de Batacumbele, obra maestra de Cachete Maldonado que para su segundo disco ahora contaba con una poderosa sección de vientos (Juancito, Papo Vázquez, Héctor Veneros y el también virtuoso cantante Jerry Medina), complementando el abuso rítmico que suponen Cachete, Eric Figueroa, Eddie “Guagua” Rivera, José Martinez (sustituyendo a Ignacio Berroa en la batería), Charlie Cotto (quien se suma luego de publicado el disco) y los entonces adolescentes Giovanni Hidalgo y Anthony Carrillo. Juancito es a su vez piedra angular en el resurgir y desarrollo del Latin jazz en Puerto Rico durante esa década, fruto que finalmente se puede palpar en la década siguiente, con el desarrollo de lo que hoy se conoce como el Puerto Rico Heineken Jazz Fest. Aunque jamás grabó como solista, su flugelhorn jazzista se puede escuchar en temas como las poco conocidas versiones que la Fania All-Stars grabara de los temas “Sausalito” (errónea o deliberadamente, no sabemos, Fania lo publicó como “Salsalito”) y “12 Bar” (otrora éxito del grupo UB40) en el disco “Social Change,” donde el invitado de honor lo era Gato Barbieri.

En 1983, año en que los hermanos Eddie y Charlie Palmieri establecen residencia en Puerto Rico, Juancito es llamado a formar parte de la nueva orquesta de Eddie en calidad de director musical, con la cual graba tres discos consecutivos; “Palo Pa’Rumba” (1984), “Solito” (1985) y “La Verdad” (1986), todos ellos ganadores del Grammy. Es precisamente Juancito quien recomienda para esta banda a otro joven virtuoso, Charlie Sepúlveda, a quien igualmente recomendó como su sustituto en Batacumbele cuando se iba de gira con la Fania. En 1992, junto a Giovanni Hidalgo, es invitado de honor del grupo holandés de jazz latino Nueva Manteca (que en aquel entonces contaba en sus filas con el también virtuoso Nicky Marrero) para participar en el festival de jazz de Curazao. Su amigo Fran Ferrer vuelve a buscarlo, esta vez para ser parte integral de su Cumbre Criolla, proyecto donde Ferrer se da a la tarea de rescatar a la trova boricua del olvido al que fue condenada por los mercaderes de rigor (lucha que, al sol de hoy, aún continúa…), y de su Puerto Rico 2013, proyecto salsero de vanguardia donde presentan como cantante a Lester Ojeda, mejor conocido como Van Lester (de este proyecto surgen “Elegía Pa’l Sonero,” homenaje póstumo de Ferrer a Maelo, y “Hermano Héctor,” homenaje de Tite al entonces agonizante Cantante De Los Cantantes, fantasma que luego perseguirá a Lester por el resto de sus días). Junto a Cachete Maldonado, Juancito es también piedra angular del próximo paso de Ferrer, su obra maestra: la Descarga Boricua, la culminación cumbre de lo que comenzó con Puerto Rico 2013. El debut de esta poderosa banda, el hoy clásico de coleccionistas “Esta Si Va,” se gesta en 1992 y reúne a parte de los más selectos: Mario Rivera, Piro Rodríguez, Papo Vazquez, Eric Figueroa, Bobby Valentín, Endel Dueño, el virtuoso Alex Acuña (quien estudió en Puerto Rico antes de establecerse y hacerse de prestigio en California), Héctor Veneros, Anthony Carrillo, Charlie Sierra, “Little Johnny” Rivero, Rafi Torres, Toñito Vázquez, Luisito Aquino y los soneros Justo Betancourt, Ismael Miranda, Jerry Medina (quien también aporta su trompeta) y Wichie Camacho, entre muchos otros. Dos aventajados alumnos de Juancito, el también arreglista y compositor Nelson Jaime (él odia que le digan Gazú) y el genial Jorge Luis “Ito” Torres, también son miembros fundadores de esta tribu. A éste último Juancito lo recomienda para sustituir a Tony Barrero como primera trompeta de la Fania All-Stars, cuando éstos se reactivan en 1994 para conmemorar los 30 años de Fania Records (Juancito mismo se reincorpora a su vez al elenco, donde se mantiene viajando y grabando hasta el final). Figuras del prestigio de Lucecita Benítez y Danny Rivera también contaron con él en sus grabaciones. Su trompeta inclusive se hizo sentir en el rock pesado del grupo Puya, sorprendiendo así a un público completamente distinto al que tradicionalmente lo siguió. Su última grabación en vida lo fue “Las Noches De Nydia,” para la de los “ojos brujos,” la inigualable Nydia Caro.

Juancito, con chaqueta marrón al lado de Yomo Toro junto a varios de los otros “locos” de la Fania All-Stars:  Johnny Pacheco (semioculto ), Izzy Sanabria, Pete Conde Rodríguez, Nicky Marrero (al frente), Cheo Feliciano, Ismael Quintana, Jimmy Bosch, Ralph Mercado. Larry Harlow quien diáloga con  Bobby Valentín, entre otros. Foto por Tommy Muriel.

La primera vez que conocí y charlé personalmente con Juancito fue en Abril del 2000 durante la conferencia de prensa previa al recital de la Fania All-Stars ese año, irónicamente el mismo día que Tito Puente diera su último concierto en vida, al frente de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico. En esa ocasión, mientras la prensaespecializada abrumaba a los All-Stars preguntando de mil maneras posibles su punto de vista en relación al bochinche del momento en ese entonces (Celia vs. Andy), Juancito nos confesó su malestar en torno al giro que tomó la Descarga Boricua una vez RMM, la entonces poderosa disquera independiente que presidía Ralph Mercado, absorbió el proyecto. Igual le inquietaba la frialdad de lo que se hace en los estudios hoy día, donde la espontaneidad de antaño se pierde ante la tecnología, al punto tal que los músicos ya casi ni coinciden entre sí en las sesiones. “Si no se goza, no sirve,” nos decía en ese entonces. Igualmente se manifestaba molesto con el encajonamiento que la radio y la industria del disco le daban (y, honestamente, le siguen dando) a la música puertorriqueña. No concebía cómo la bomba, plena, aguinaldo y trova eran encasillados como música navideña, limitando así de plano su alcance y duración en los medios, mientras se le abría las puertas de par en par a tanto mediocre extranjero con cuanto invento posible. Su compromiso con la música y con sus principios no le permitía, como le ocurrió y le ocurre a muchos otros colegas, rebajarse a tocar de todo y con “Reymundo y to’ el mundo” para subsistir en el ambiente. Y tan reciente como en Mayo de este 2003 próximo a concluir, también nos topamos con él, el Juancito parrandero y bonachón, pero fiel y serio en lo suyo. Contrario a muchos otros artistas, Juancito era uno y el mismo con todo el mundo, llámese Pacheco, llámese Ray Barretto, llámese José Alberto “el Canario,” o llámese simplemente Juan Del Pueblo… Y así de franco era también.

Afortunadamente, Juancito vivió para recibir su cuota de homenajes en vida, amén del respeto y el cariño de sus colegas. En 1991 Pedro Arroyo y Z93 le dedicaron el Día Nacional de la Salsa junto a otros cuatro virtuosos de la trompeta: Perico, Elías, Mario y Charlie Sepúlveda. Dentro de lo que fueron las primeras sesiones de la Descarga Boricua existe un tema dedicado a él: “Bomba Para Juan,” el cual inclusive incluye una cita del famoso “Children of Sánchez” de Chuck Mangione. También se le dedicó una edición de lo que todavía se conocía como el San Juan Heineken Jazz Festival, hoy Puerto Rico Heineken Jazz Fest (y formó parte del histórico bandón que se conformó para celebrar el 10mo aniversario del festival en el 2000, junto a Michel Camilo, Ray Barretto, Alex Acuña, Giovanni Hidalgo, David Sánchez, Paquito D’ Rivera, Hilton Ruiz, Eddie Palmieri, Eddie Gómez y Dave Valentín). Sus amigos de Batacumbele también lo homenajearon en su última reunión que se les conoce hasta la fecha. Su tema “el Cantar Del Coquí” es escogido por la prestigiosa pianista, profesora e historiadora Rebeca Mauleón como parte de su libro educacional “The Latin Real Book,” puerta de entrada a lo latino para muchos jazzistas en los 90’s (y hoy en día todavía referencia mandatoria para muchos estudiosos). Aunque no acostumbraba de guapear en los tonos agudos, y probablemente sin tener los compresores que tienen por pulmones gente privilegiada como Roy Román, Víctor Paz o Arturo Sandoval, el empresario Ralph Mercado lo bautizó como el “Maynard Ferguson latino,” en homenaje a su creatividad y expresividad en la trompeta. La página de Internet Trumpet Stuff.com lo sitúa al lado de grandes como Jerry Hey, Gary Grant, Jimmy Zito (famoso por su trabajo con Les Brown), Ron Haynes y Etienne Cap; el link incluido en esta oración es el extracto que la página seleccionó de uno de los solos de Juancito, curiosamente una de esas raras ocasiones donde sí alardea en los tonos agudos. En Cuba su influencia tampoco pasó desapercibida: el genial José Luis Crego, “el Greco,” ex miembro del inmenso Irakere de finales de los 80’s, no dudó en citarlo, a nombre suyo y de otros colegas, como fuente de inspiración (también lo bautiza como el Poeta de la Trompeta). Para muestra, comparen el solo de flugelhorn de Juan Munguía (intercambiando compases con el propio Greco) en “A Chano Pozo” de Irakere (de 1985, aproximadamente), con el de Juancito con la Fania All-Stars y Héctor Lavoe en “Semilla De Amor,” del ’81.

Su muerte nos sorprendió a todos por igual, incluso a los más allegados y que, contrario al resto de nosotros, sí conocían de la condición de alta presión y asma bronquial que padecía. Allá en el Heaven All-Stars posiblemente lo esté esperando Mario Ortiz para retarlo una vez más con su arreglo en clave de salsa del “Buddu” de Miles Davis, uno de sus ídolos (y que grabaran en el debut discográfico de la Puerto Rico All-Stars). Quien sabe si allá también lo espere Jorge Varona, el de Irakere, y con quien Juancito tuvo su mano a mano musical como parte del cierre de aquel Habana Jam del ’79 con Willie Bobo, Jaco Pastorius, Enrique Plá, Tata Güines, Peter Erskine, John McLaughlin y tantos otros que abarrotaron esa tarima cubana. Igualmente se reencontrará con tantos otros: Noro, Kako, Pin Madera, Lavoe, Franklin Gregory, Masucci, El Conde, Yayo, Celia… Y de seguro, allá estará montando el vacilón con la misma intensidad que lo hizo acá en la Tierra durante más de medio siglo de carrera musical.

¡ La Salsa Vive !

You May Also Like

WhatsApp chat